Recientemente le escuché decir a un amigo argentino, que los cubanos somos los boludos del Caribe. Yo no tenía idea de lo que hablaba, hasta que me refirió a la definición de Julián Marías, filósofo español, del gentilicio que Cortázar decidió adoptar a pesar de haber nacido en Bruselas, la cual adjunto a esta nota, así como la descripción de un autor desconocido que define el ser cubano. Ya me dirán que les parece.
Descripción del argentino (Julián Marías)
´Los argentinos están entre vosotros, pero no son como vosotros.
No intentéis conocerlos, porque su alma vive en el mundo impenetrable de la dualidad. Los argentinos beben en una misma copa la alegría y la amargura. Hacen música de su llanto -el tango- y se ríen de la música de otro toman en serio los chistes y de todo lo serio hacen bromas.
Ellos mismos no se conocen.Creen en la interpretación de los sueños, en Freud y el horóscopo chino, visitan al médico y también al curandero todo al mismo tiempo.
Tratan a Dios como “El Barba” y se mofan de los ritos religiosos, aunque los presidentes no se pierden ni un Tedeum en la Catedral.
No renuncian a sus ilusiones ni aprenden de sus desilusiones. No discutáis con ellos jamás!!! Los argentinos nacen con sabiduría !!! Saben y opinan de todo!!! En una mesa de café y en programas de periodistas / políticos arreglan todo.
Cuando los argentinos viajan, todo lo comparan con Buenos Aires. Hermanos, ellos son “El Pueblo Elegido” ...por ellos mismos. Individualmente, se caracterizan por su simpatía y su inteligencia. En grupo son insoportables por su griterío y apasionamiento.
Cada uno es un genio y los genios no se llevan bien entre ellos por eso es fácil reunirlos, pero unirlos.... imposible. Un argentino es capaz de lograr todo en el mundo, menos el aplauso de otro argentino.
No le habléis de lógica. La lógica implica razonamiento y mesura. Los argentinos son hiperbólicos y desmesurados, van de un extremo a otro con sus opiniones y sus acciones.
Cuando discuten no dicen:
No estoy de acuerdo, sino: Usted esta absolutamente equivocado.
Aman tanto la contradicción que llaman “¡Bárbara!” a una mujer linda a un erudito lo bautizan “¡Bestia!”, a un mero futbolista, de “¡Genio!” y cuando manifiestan extrema amistad te califican de “boludo”. Y si el afecto y confianza es mucho más grande, ¡Eres un Hijo de Puta”.
Cuando alguien les pide un favor no dicen simplemente “Si”, sino “¡Cómo No…!”. Son el único pueblo del mundo que comienza sus frases con la palabra NO. Cuando alguien les agradece, dicen: “NO, de nada” o “NO”,... con una sonrisa.
Los argentinos tienen dos problemas para cada solución. Pero intuyen las soluciones a todo problema.
Cualquier argentino dirá que sabe cómo se debe pagar la deuda externa, enderezar a los militares, aconsejar al resto de América latina, disminuir el hambre de África y enseñar economía en USA.
Los argentinos tienen metáforas para referirse a lo común con palabras extrañas. Por ejemplo, a un aumento de sueldos le llaman... “Rebalanceo de Ingresos”, a un incremento de impuestos.... “Modificación de la Base Imponible” y a una simple devaluación...
“Una Variación Brusca del Tipo de Cambio”.
Un Plan Económico es siempre.... “Un Plan de Ajuste” y a una Operación Financiera de Especulación la denominan... “Bicicleta”.
Viven, como dijo Ortega y Gasset, una permanente disociación entre la imagen que tienen de si mismos y la realidad. Tienen un altísimo numero de psicólogos y psiquiatras y se ufanan de estar siempre al tanto de la última terapia. Tienen un tremendo súper ego, pero no se lo mencionen porque se desestabilizan y entran en crisis.
Tienen un espantoso temor al ridículo, pero se describen a si mismo como liberados.
Son prejuiciosos, pero creen ser amplios, generosos y tolerantes.
Son racistas al punto de hablar de... “cabecitas negras”.
Los argentinos son italianos que hablan en español. Pretenden sueldos norteamericanos y vivir como ingleses.
Dicen discursos franceses y votan como senegaleses.
Piensan como zurdos y viven como burgueses.
Alaban el emprendimiento canadiense y tienen una organización boliviana.
Admiran el orden suizo y practican un desorden tunecino.
¡Son un misterio!
Definición del cubano (Autor desconocido)
Nosotros los cubanos somos la candela, los que inventamos el mantecado, el café con leche y el sandwich cubano.
Nosotros no nos morimos, nosotros "cantamos el manisero".
Somos "el pueblo elegido"... por nosotros mismos.
No venimos de una islita, sino ¡de la Perla de las Antillas!.
Sabemos exactamente por dónde le entra el agua al coco.
Tenemos las respuestas antes que nos hagan las preguntas.
Nosotros no nos enteramos, nosotros "¡sabemos eso desde hace un siglo!".
Nosotros no somos flacos, somos "un fideo".
No somos gordos, "parecemos un elefante".
Nosotros no cerramos una puerta, nosotros la "trancamos".
Nosotros no solamente bailamos, sino que después "¡nadie nos puede quitar lo bailao!"
Nosotros llegamos como refugiados, y terminamos ¡comprando el Refugio!
A nosotros no se nos muere una cantante, sino que ¡fallece una reina!
Nosotros no nacemos en un pueblo, sino ¡en el mejor pueblo que tenia Cuba!
A nosotros no nos gusta el chisme, simplemente nos entretiene.
Nosotros, todos, somos profetas, adivinos, sabios.
No existe un solo hecho ni una sola noticia que nos coja de sorpresa.
Nosotros no dormimos como todo el mundo, nosotros "dormimos como un lirón".
No comemos como todo el mundo, sino "como un animal".
Nosotros no soñamos dormidos, sino que "podemos soñar despiertos".
Nosotros consideramos que todos los gobernantes del mundo, los managers de baseball, los líderes militares del Pentágono, el Director de la C.I.A., los ejecutivos de la NASA, deben llamarnos diariamente para indicarles los pasos a seguir.
Nosotros no solamente vamos al Paraíso, nosotros vivimos en el Paraíso por un tiempo, pero tuvimos que irnos.
A nosotros nadie "nos coge de bobos", ni "nos da gato por liebre".
Nosotros "nos escapamos de Mandrake el Mago por debajo de la capa".
Y con nosotros nadie discute ni discrepa, porque siempre "tu estás equivocao".
Somos más "papistas" que el Papa, más protestantes que Lutero y más americanistas que los americanos.
Para nosotros "¿qué hubo?" no es una pregunta sino un saludo, porque nosotros perfectamente sabemos siempre lo que hubo, lo que hay y lo que va a haber.
Si algo nos gusta mucho decimos que "está bárbaro", o que "está salvaje".
A una mujer con tremendo cuerpo le decimos que es un "monstruo".
Y si es todo lo contrario decimos que "está de madre".
Nosotros cuando alguien se muere no decimos se murió fulano, sino "estiró la pata" o "cantó el manisero", y si fue un accidente "le pasó lo que a Chacumbele", ya saben...
No necesitamos apellidos para brillar en el firmamento: Celia, Olga, Gloria, "Machito", "Cachao", Andy, Benny. Y los que necesitan apellidos es porque no necesitan nombres: Martí, Canseco, Palmeiro, Tamargo, Montaner, Lecuona. Y, a veces, ni nombres ni apellidos: Chicharito, Trespatines, Gavilán, Chocolate, Sopeira, Mamacusa.
Nosotros podemos dar una disculpa bilingüe: "I'm sorry CON excuse me".
Podemos mejorar la comida ajena: la paella, el arroz frito, los espaguetis.
La mejor pizza es la pizza cubana, lo mismo que el pan cubano y el boniato cubano.
Nosotros no formamos un enredo, formamos "un arroz con mango".
Podemos hasta "mejorar" la obra de Dios: "A ese tipo le falta un tornillo", y de la mujer que está "demasiado" buena decimos: "Pa'mí que a Dios se le fue un poquito la mano haciéndola".
Me encanta ser cubano.


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